viernes, 17 de septiembre de 2010

Septiembre.

Gracias verano. Por definir mis prioridades, por darme tiempo para pensar. Por los cafés. Por echar de menos incluso a quien no lo imagina. Por enseñarme a querer, a sentir, y a equivocarme. Pero sobretodo por haberme regalado mil sonrisas y mil momentos.

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