Hay personas que pasan por tu vida pero luego dejan de ser importantes, otras que siempre permanecen, y otras que aunque estén lejos, sabes que están ahí. Y aunque la combinación Salamanca-Madrid no nos permita estar todo lo juntas que me gustaría, se que perteneces a ese último grupo de personas.
Y ya son 21. Ayer lo celebramos como se merece, por supuesto.
Creo que por muy mayores que nos hagamos, por mucho que pase el tiempo y que crezcamos, nunca cambiaremos, y eso me gusta, porque nada sería lo mismo sin nuestras pequeñas locuras, nuestras aventuras, y sin nuestras noches de darlo todo, como en los viejos tiempos. Y sin las tardes de café bombón, calentito.
Me alegro de que ayer consiguiéramos sacarte mil sonrisas (porque fuimos nosotras ¿no? o ¿fueron efecto de los milochocientosnoventa chupitos?)
Disfruta. Y mira la vida desde las maravillosas gafas-corazón. ;)